Por Ivan Alborta
La administración de Donald Trump ha presentado un plan federal para la gestión del río Colorado, que obliga a Arizona, California y Nevada a reducir su consumo de agua en un 12%, 31% y 28% respectivamente hasta 2028. Este plan busca evitar una crisis en el sistema hídrico del río Colorado, que es vital para más de 40 millones de personas en siete estados de Estados Unidos, varias naciones tribales y México.
[Foto: Infobae] / El río Colorado, que atraviesa siete estados de Estados Unidos y México, se encuentra en una situación crítica debido a la sequía y el cambio climático.
El plan federal para el río Colorado es el resultado de años de negociaciones bloqueadas entre los estados y amenazas de litigio en torno a las normas históricas que rigen el río. La Oficina de Recuperación de Tierras de Estados Unidos intenta implementar un mecanismo flexible que ajuste los recortes de agua según la sequía y las condiciones hídricas.
La salud del sistema del río Colorado se mide en los embalses de Lake Mead y Lake Powell, que se encuentran en su nivel combinado más bajo desde que comenzaron a llenarse. Los embalses están cerca de tres cuartas partes vacíos, lo que podría comprometer la generación de energía hidroeléctrica.
El plan de la administración Trump establece que la mitad de los recortes de agua se dividirá con base en un plan que los tres estados de la Cuenca Baja ya habían desarrollado. A partir de allí, entrarán en juego los derechos prioritarios de agua. California reducirá su uso del agua del río en un 12% hasta 2028, mientras que Arizona y Nevada recortarán su consumo en un 31% y 28% respectivamente.
El impacto económico del plan se espera que sea significativo, especialmente en la agricultura, que es el mayor consumidor de agua del río Colorado. La reducción del agua podría encarecer el suministro en las ciudades, aunque es probable que el agua llegue a los hogares. Los estados de la Cuenca Baja han actuado en bloque para reclamar que los siete estados asuman reducciones concretas y medibles, mientras que la Cuenca Alta se ha negado a hacerlo.
La administración Trump ha anunciado financiamiento para quienes decidan ahorrar agua, con $350 millones para los estados de la Cuenca Baja y $100 millones para los de la Cuenca Alta. Estos fondos se destinarán a pagar a ciudades para que dejen agua en Lake Mead y a agricultores y ganaderos para que mantengan campos sin cultivar.
Información basada en reportes de Infobae. Ver fuente original.
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