Por Ivan Alborta
El Servicio Secreto de EE.UU. utiliza tácticas de engaño para proteger al presidente, incluyendo el uso de señuelos y cambios de ruta en secreto. Estas estrategias son empleadas para despistar a posibles amenazas y garantizar la seguridad del mandatario.
[Foto: BBC Mundo] / El Air Force One, el avión presidencial de EE.UU., aterriza en una base aérea.
El presidente de EE.UU. viaja con frecuencia en el Air Force One, un avión que es fácilmente recognizable. Sin embargo, en ocasiones, el Servicio Secreto utiliza un avión más pequeño y discreto para transportar al presidente, mientras que el Air Force One sirve como señuelo. Este fue el caso en julio, cuando el presidente Donald Trump viajó de Turquía a Reino Unido en un avión C-32A más pequeño, después de haber subido al Air Force One a la vista de los medios de comunicación.
Una de las tácticas utilizadas por el Servicio Secreto es el uso de dos limusinas idénticas, conocidas como 'Bestias', que transportan al presidente y sirven como señuelos. Estas limusinas cambian de posición durante el trayecto, lo que hace difícil para posibles amenazas determinar cuál transporta al presidente. Esta táctica es similar a un 'juego de trileros', donde se cambia la posición de los vehículos para despistar a los malos.
El Servicio Secreto también utiliza otros métodos para proteger al presidente, incluyendo el uso de helicópteros que vuelan en grupos de tres y cambian de posición para que posibles amenazas no sepan cuál transporta al líder estadounidense. En viajes complejos y de alto riesgo al extranjero, se recurre a engaños aún más elaborados, como el cambio de aeronave en pleno vuelo.
La seguridad del presidente es una prioridad para el Servicio Secreto, y se toman todas las medidas necesarias para garantizar su protección. Esto incluye el uso de tácticas de engaño y la colaboración con otros organismos de protección ejecutiva. En algunos casos, los medios de comunicación están al tanto de los engaños, pero se les pide que no los informen en tiempo real para no comprometer la seguridad del presidente.
En el pasado, se han utilizado tácticas de engaño para proteger a presidentes como Bill Clinton, George W. Bush y Joe Biden. En marzo de 2000, Clinton viajó de India a Pakistán en un avión ejecutivo sin distintivos, mientras que en 2003, Bush llegó a Bagdad en el Air Force One con las ventanas oscurecidas. En 2023, Biden fue llevado en secreto a Ucrania con un reducido grupo de prensa.
La naturaleza exacta de la amenaza percibida para la aeronave en cada caso puede variar, pero el objetivo del Servicio Secreto es siempre el mismo: proteger al presidente y garantizar su seguridad en todo momento. Para lograr esto, se utilizan una variedad de tácticas y estrategias, desde el uso de señuelos hasta el cambio de ruta en secreto.
Información basada en reportes de BBC Mundo. Ver fuente original.
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